Construir una marca rompedora es uno de las acciones clave en la creación de cualquier negocio. Cuando hablamos de “rompedora” no hablamos sólo desde una vertiente emocional también desde una vertiente racional ya que una buena marca debe conferirnos una personalidad única y establecernos en una posición diferenciada capaz de atraer a los clientes adecuados.

Es verdad que hay empresas con mucho presupuesto para invertir en branding pero muchas veces no es sólo cuestión de presupuesto más bien de tener la actitud mental adecuada. Podemos decir que, aunque dispongas de un presupuesto limitado, hoy en día hay muy buenos profesionales o agencias con precios accesibles. Eso sí, algo hay que invertir aquí no vale lo de “All Free” de ahí lo de “actitud mental adecuada”.

¿En qué negocio estás?

Si eres de los que piensa “nosotros no tenemos competencia” quizá algo puede estar fallando, igual no estás en un negocio lo suficientemente interesante ¿nunca lo has pensado?

Normalmente te deberás enfrentar a tu competencia así que, lo primero identifica a tus correctos competidores. Comienza por ver lo que están haciendo bien y con lo que están luchando. Esto te proporcionará una buena base para que encuentres un valor o característica no explotada, un hueco, una oportunidad.

Hazte las preguntas adecuadas

¿Qué problema estoy resolviendo? ¿Cuál es el rasgo más atrayente de mi servicio o producto?

Si mi marca fuera una persona, ¿quién sería? ¿y si fuera un coche? ¿una ciudad? ¿un equipo de fútbol?

¿Qué es lo que nunca le diría a un cliente potencial sobre mi compañía en una primera cita?

Cuando los clientes potenciales dicen que no gracias, en general, ¿cuál es la razón?

Crea un Manifiesto de Marca

Apégate a tu manifiesto como si fuera tu Biblia. La declaración de creencias de tu empresa y lo que representa creará una conexión emocional con tus clientes.

Esto puede requerir ayuda externa, como un redactor publicitario (copywriter) para verbalizar lo que tu empresa representa, ya que no es fácil crear un manifiesto bien estructurado. Una estrategia de marca clara te ayudará a que tanto tú como tu equipo, esté alineado con cada mensaje cada campaña e interacción con el cliente.

Red Bull es un gran ejemplo de una empresa que trabaja su propuesta de valor  lateralmente y alinea su mensaje con su marca. Crean anuncios y acciones de comunicación sobre cómo llevar la vida al límite y sobre los deportes extremos, no necesariamente sobre su bebida. Este mensaje conecta con sus seguidores, con su tribu, a nivel emocional y consigue ganarse su corazón, dicen ¡vale, me entiendes, estás en mi onda!

¡Conecta con tu tribu a través de tu marca!